Realmente, Cornejo no se va

El gobernador saliente deja funcionarios "propios" en todas las oficinas, pero Suarez se siente (y los percibe como) parte de un mismo equipo y alienta que no haya diferencias.

El 9 a las 19 asumirá Rodolfo Suarez la gobernación. La militancia morada ha convocado a despedir a Alfredo Cornejo, poniendo en valor una gestión que se lució luego de cuatro años en que en Mendoza no se pagaban los salarios a los estatales y los proveedores no cobraban, a la vez que nadie sabía a ciencia cierta quiénes debían cuánto y a quiénes en medio de una situación de desorden y ausencia de poder extraordinarios.

Pero Cornejo no se va. El tiempo dirá si el actual gobernandor "prenderá" como candidato a la Presidencia en el futuro o si querrá volver a ocupar el Sillón de San Martín en Mendoza. Pero si hay algo cierto es que queda en cada despacho de la Casa de Gobierno, y no es esta una afirmación cargada de simbolismo. Quedan numerosos referentes con línea directa con el nuevo diputado nacional y presidente de la UCR. Y esto no invalida su subordinación -si el término fuera el correcto- a la gestión de Suarez, sino que la alimenta con la experiencia de los que han estado en la tarea hasta ahora.

Suarez ha destacado en más de una oportunidad que pertenece "al mismo equipo" que el mandatario saliente y tiene por delante la posibilidad de construir el corpus de su mandato.

Pero si hay algo cierto a la hora de que empiece el nuevo gobierno es que no será el punto de partida del proyecto de este equipo, fechado cuatro años atrás. Lo que vendrá debería categorizarse como etapa de un ciclo, en todo caso.

A Suarez no le gusta que se genere un "suarismo". Hay dos cosas básicas que repudia en ello: 

- ha venido rechazando sistemáticamente ser entronizado y ni siquiera sale en las placas de inauguraciones; 

- tampoco le interesa la confrontación interna y, con ello, volver al radicalismo "loteado" de los tiempos de disputa entre izquierda y derecha del partido, o del tironeo entre los ejes Capital y Godoy Cruz.

No es sencillo empezar de nuevo sin ser caudillo: Cornejo se volvió uno de ellos, aun deleznando esa figura. Pero le sirvió para generar una fuerza centrípeta capaz de sostener un fuerte núcleo de poder que, además, le devolvió centralidad y sentido a la figura de gobernador, que se había devaluado hasta niveles burlescos, inclusive por los propios miembros de gobierno y partido en la gestión previa.

Más allá de los buenos modales, hay un gen en los radicales que los empuja al ring. Este fin de semana, sin ir más lejos, tuvieron que apurar las definiciones internas en la estructura partidaria ante un conato de viaje al pasado de los jóvenes que pretendieron reabrir el túnel del tiempo y generar una disputa entre seguidores de Suarez y de Cornejo. El fuerte concepto antipersonalista de Suarez fue suficiente para inocular a los levantiscos y aplacar cualquier cadena de soberbia desatada.

Nadie cree que sea fácil conseguir construir una personalidad propia al nuevo gobierno, pero Suarez lo ha dejado en claro con gestos y hechos: no hace falta empezar nada desde cero, hay que escuchar más que hablar y nadie sobra en la estructura de un estado en el que hay que ahorrar y redefinir perfiles. Esos parecen ser sus ejes.

La única letanía que suena como diferencia es el Presupuesto. Hay cosas que al nuevo equipo no le parecen completamente sinceras en las planillas que exhibe el gobierno saliente. Pero si algo sobra en los equipos radicales es expertise en estos temas y allí tallará Enrique Vaquié con uno que era de su equipo pero que se convirtió en amigo de Cornejo, Lisandro Nieri, que volverá a ser el dueño de las cuentas de la provincia de Mendoza.

Por lo demás, Cornejo estará presente, al lado, delante o atrás de Suarez. De allí que los conceptos de "despedida" o "volverá" terminen estando de más en la consideración de militantes y analistas.

Esta nota habla de:
Más
Suarez reunió por primera vez a todo su gabinete
Nuevo Gobierno

Suarez reunió por primera vez a todo su gabinete

La situación económica de fondo de Mendoza y el Presupuesto, los temas cenrales del primer encuentro del equipo de Suarez "face to face".